Tus clientes ya vuelven cada tres o cuatro semanas. Fielty hace que ese ritmo no dependa de que se acuerden de vos: suman puntos en cada corte y los ven en el celular, sin instalar ninguna app.
El pelo crece igual para todos: quien se corta con vos vuelve cada tres o cuatro semanas. No tenés que crear el hábito, solo asegurarte de que esa vuelta sea con vos y no con el que le queda más cerca ese día.
Un corte no es una compra chica: cuando alguien deja de venir, se nota en la caja del mes. Recuperar a un cliente que se estaba yendo justifica de sobra el premio que le des.
Los conocés por el nombre y sabés cómo les gusta el corte. Un programa de puntos le pone números a algo que ya hacés: reconocer al que siempre vuelve.
La tarjetita de cartón con sellos ya hacía esto. Fielty es lo mismo, pero vive en el celular del cliente.
Te lo generamos listo para imprimir. El cliente lo escanea con la cámara mientras te paga y se registra en 30 segundos.
Si querés replicar la lógica de la tarjeta de sellos, poné el precio de un corte como regla: así cada corte suma un punto y ponés el premio en diez. Si preferís algo más fino, configurás puntos proporcionales al monto y también suman la barba, los productos o el combo.
Buscás al cliente por nombre o DNI desde la caja, o escaneás el código de su tarjeta. Cuando llega al premio, te muestra un código que validás antes de dárselo.
Una barbería crece porque alguien le pregunta a un amigo dónde se corta. Cada cliente tiene su propio link para pasarle: si el amigo se registra desde ahí, los dos suman puntos.
El día del cumpleaños le entran puntos de regalo automáticamente. Es una excusa para que aparezca sin que vos tengas que acordarte de nada.
Si tenés más de un local, cada uno entra con su propio PIN, pero el cliente suma puntos en cualquiera de los dos.
Sí. La regla de puntos aplica a cualquier venta que cargues desde la caja, así que la barba, los productos y el combo suman igual que el corte.
Poné el precio de un corte como el valor que da un punto, y el premio en diez: queda igual que la tarjetita de cartón de siempre, pero sin que se pierda.
Sí. Todos cargan desde la misma caja del negocio: no hace falta un usuario por barbero, alcanza con que cada uno cargue el corte cuando cobra.
El plan gratis te sirve hasta 50 clientes, sin tarjeta de crédito. Se configura en cinco minutos.
Empezá gratis →